Heidi Klum y el peluquín del anonimato
Heidi Klum apareció en Coachella con una peluca negra y labios oscuros intentando pasar desapercibida, y la verdad es que la pillamos a un kilómetro porque ese aura de supermodelo no se tapa con plástico. Me fascina el delirio: me recuerda a las divas de los 90 que pensaban que con una gabardina ya eran ciudadanas de a pie. Heidi, cari, que tienes una zancada que detiene el tráfico, da igual si llevas el pelo rosa o color chapapote. Me flipa que nos venda la invisibilidad en el evento más fotografiado del mundo. Es pura nostalgia de espionaje cutre y yo aquí he venido a ver el archivo, no pelucas de cinco pavos.
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