Margiela y el arte de cobrar por basura en Shanghái
Glenn Martens ha soltado su colección de Margiela en Shanghái usando literalmente tapices comidos por polillas y acabados de cera de abeja. Ver esto me da la vida porque confirma lo que siempre digo: el lujo es un gaslighting constante. Que nos vendan como 'couture' algo que sacaron de un contenedor es el pico del humor existencial. Ahora resulta que la polilla es la estilista mejor pagada de la industria y yo aquí perdiendo el tiempo con ropa nueva. Es que me la suda la tendencia, me parece un vacile histórico.
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